Algo se le atrofió al sistema político y de partidos alemán con el triunfo reciente de la agrupación neonazi, Alternativa por Alemania (AfD). Con las elecciones recientes en Sajonia-Anhalt, en las que triunfó por amplia mayoría la extrema derecha, estamos presenciando escenarios de suma gravedad para Alemania, la Unión Europea y, por qué no, para el mundo entero. El 6 de septiembre pasado, AfD obtuvo alrededor de 44% de la votación y quedó a un paso de controlar por primera vez un gobierno estatal (esto lo va a poder hacer toda vez que un partido marginal de extrema izquierda, BSW, le prestaría el voto de sus tres diputados). Se trata de un duro golpe para la coalición del Canciller Friedrich Merz, para Alemania y para las izquierdas en general; por su parte la Unión Cristiano-Democrática, CDU, perdió apoyo de manera considerable y el resultado fue interpretado como un voto de desconfianza a la coalición gobernante; el Partido Social Demócrata (SPD) antes partido gobernante junto con l...
Es por todos conocido que, en el transcurso del gobierno de AMLO, la política exterior brilló por su ausencia. El expresidente se negó a participar en foros internacionales de enorme relevancia para México y dejó de participar en eventos que representaban la oportunidad de establecer contactos y comunicación con diversos interlocutores, entre ellos jefes de estado, con miras a diversificar la política exterior del país y atraer el interés y las miradas del mundo hacia México. Para efectos prácticos la política exterior fue un rotundo fracaso y tanto Marcelo Ebrerd, excanciller de AMLO, como el propio presidente fueron responsables de este fiasco. Y esto sentó un precedente peligroso. La política exterior de cualquier Estado es un ejercicio complejo y, requiere, si de representar los intereses nacionales se trata, de una serie de medidas y acciones de Estado tan complejas como delicadas. Hoy en día, se vuelve impostergable que la política exterior de México se someta a una seria re...