En lugar de aceptar negociar un exilio dorado, Nicolás Maduro decidió estirar la liga y exponerse a lo que finalmente le ocurrió el pasado sábado 3 de enero a las 2 de la madrugada: ser extraído de su bunker por un minucioso y certero operativo militar de grupos de fuerza Delta de EU y trasladado a Nueva York para ser juzgado por cargos de narcoterrorismo. El corolario Trump de la Doctrina Monroe inaugura una nueva era en América Latina con esta intervención, que, aunque erradica de la política continental y nacional a un actor nocivo para la vida democrática que pocos van a extrañar, es violatoria de la legalidad internacional. Los intereses de Washington en Venezuela hoy, no responden a una vena democratizadora y de respeto a los derechos humanos violados sistemáticamente por Maduro y su camarilla desde hace años, sino al interés por recuperar el control del petrodólar en el geopolítica regional y global: Washington pretende amarrar la política petrolera al dólar digital estadunidens...
Investigador Titular en el CISAN-UNAM y profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la FCPyS. Fue Profesor-Investigador visitante en el Lateinamerika-Institut de la Frei Universität, Berlin 2013-2015. Colaborador permanente en Deutsche Welle, Berlin. Realizó su Maestría en Sociología Política y el Doctorado en Relaciones Internacionales, por la London School of Economics and Political Science (LSE).