El entorno global contemporáneo se encuentra marcado por tensiones políticas, comerciales, militares y estratégicas entre las grandes potencias, particularmente entre Estados Unidos y China. En este contexto, el T-MEC ha cobrado relevancia no sólo como un acuerdo comercial, sino como un instrumento que se inscribe dentro de un conjunto de nuevas consideraciones geopolíticas. México, como integrante de América del Norte, se encuentra en el centro de este nuevo arreglo regional, donde la seguridad económica, la reconfiguración de las cadenas globales de valor y la competencia tecnológica se han convertido en factores determinantes tanto de la cooperación como de la rivalidad internacional. No obstante, este escenario también está caracterizado por tensiones políticas estructurales, particularmente en materia de migración y seguridad dentro de la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Estos temas han sido incorporados como factores de presión en la agenda bilateral y actualment...
Investigador Titular en el CISAN-UNAM y profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la FCPyS. Fue Profesor-Investigador visitante en el Lateinamerika-Institut de la Frei Universität, Berlin 2013-2015. Colaborador permanente en Deutsche Welle, Berlin. Realizó su Maestría en Sociología Política y el Doctorado en Relaciones Internacionales, por la London School of Economics and Political Science (LSE).