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Geopolítica en la era de Biden, II y último

En su explicación sobre las características que tiene el ejercicio del poder en un orden nacional o internacional democrático, el teórico del poder, Joseph Nye (The Powers to Lead, Oxford University Press, 2008), alude al significado y peso que tiene el liderazgo en la conducción de la gobernanza política y económica. Nye plantea que la atracción que despierta una conducción inteligente sobre los gobernados, es determinante para obtener la legitimidad que el liderazgo en democracia requiere, toda vez que la ausencia de este liderazgo generalmente es sustituida por el vacío de poder, la desconfianza y la arrogancia del líder en cuestión. Mi argumento aquí es que el presidente Joe Biden requiere y requerirá de un ejercicio del poder efectivo y afirmativo, amplio, a la luz, sobre todo, del ejercicio anómalo de poder del que Donald Trump hizo y todavía hace gala, sin medir las consecuencias del desgaste que esto tendría para su presidencia y para la fuerza intrínseca que se perdió sobre la...

Geopolítica en la era de Biden, I

La efímera temporada presidencial de Donald Trump fue un fracaso en el frente global. No habrá, a partir de ahora, nadie sensato que se quiera atrever a reivindicar su política exterior como exitosa. Ni siquiera trascendente, más aún hoy, en que ya vemos al presidente Joe Biden hablar, por ejemplo, con Netanyahu acerca del conflicto interminable en Medio Oriente, con miras a establecer bases de conciliación, que no de reconciliación definitiva o total. El desprecio de Trump por el multilateralismo en una etapa crucial del arreglo global institucional llevó a Estados Unidos a un crítico momento de aislamiento global y, de pasada, a sentar precedentes aislacionistas muy peligrosos para el orden mundial. No sólo fue su populismo autoritario el que desgajó a nivel interno y externo a EU, también lo fue su impulso confrontacionista indiscriminado. Ha llegado el nuevo gobierno de Joe Biden y ha demostrado ya su determinación de recuperar, a través de varios frentes temáticos estratégicos, la...

Los pasos de Biden y los pasos de AMLO

Hemos sostenido, con argumentos, que la política exterior de la 4T ha sido de palos de ciego. Y con ésta, la política interméstica —aquella que se dirige a EU— ha sido errática, de falta de racionalidad y de visión estratégica. En el inter, y a pocos días de haber tomado el poder, Biden ya cuenta con un esquema y un equipo ordenadamente armados, que están mandando ágilmente el mensaje de que EU “está de regreso” y dispuesto a reinsertarse en el complejo mundo multilateral del que Trump se retiró violentamente. Esto es una buena noticia para el mundo y para los estadunidenses, aunque no tan buena para otros actores internacionales. Veamos. Es sabido que una estrategia multilateralista es el mejor instrumento para la resolución de conflictos, así como la mejor vía para consolidar o alcanzar sistemas democráticos más plenos y economías más balanceadas. En suma, el multilateralismo es el mejor antídoto frente al conflicto y el desorden que el autoritarismo provoca. No es sorpresa, en este ...

¿Trumpismo sin Trump?

Pensé que podíamos derrotar al odio. No se puede. Sólo se esconde. Se mete debajo de las piedras y luego, cuando le infunde vida cualquiera que tenga un poco de autoridad, sale con las garras en alto. Lo que he observado es que las palabras de un presidente, por malo que sea, importan. Te pueden llevar a la guerra, pueden traer paz, pueden hacer que los mercados vayan al alza o hundirlos. Pero también pueden darle nueva vida al odio. Joe Biden, en entrevista con Evan Osnos ¿Muerto el perro se acabó la rabia? En el caso de Trump y el trumpismo la moneda está en el aire y todo dependerá de las acciones que tomen los sectores dominantes de la clase política preocupada por el grave avance de este nocivo movimiento político que heredó el autócrata. Si las facciones más rampantes del trumpismo se apoderan de la agenda política en Washington y le agitan las aguas al nuevo gobierno reformista de Biden, será una responsabilidad directa del Partido Republicano (PR). Este partido fue incapaz de c...

Las turbas del tirano

El pasado miércoles 6 de enero, animada por la narrativa mitómana de Trump, una turba enloquecida y potencialmente asesina invadió la sede del poder legislativo en EU, el Capitolio. Los miembros de la revuelta habían estado congregados en un acto político en la Elipse de la Casa Blanca, en donde Donald Trump les había dicho que pelearan duro contra el fraude electoral, que marcharan sobre la avenida Pensilvania y cargaran en contra de los legisladores, que en ese momento, con Mike Pence a la cabeza del Senado, votarían la confirmación de Joe Biden como presidente electo. Washington fue testigo, así, de una revuelta bien planeada por más de dos centenas de supremacistas blancos que han estado al lado de Trump desde hace cuatro años, retroalimentándonse mutuamente. Y también han estado junto a docenas de legisladores republicanos y otros políticos de ese partido, cómplices de la narrativa autocrática y neofascista de Trump —inclusive hasta el mero día del voto del juicio político a Trump...

Biden: la hoja de ruta, III y último

Would it not be easier/ In that case for the government/            To dissolve the people/ and elect another?            Bertolt Brecht Para acotar nuestro análisis sobre los pendientes del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, diríamos que, además de impulsar una gran reforma educativa, que incluye permitir el acceso gratuito a la universidad a millones de educandos; y de implementar las medidas necesarias para rescatar lo que queda del Obama Care, tan vapuleado por el trumpismo, Biden tendrá al menos dos pendientes de carácter político, ante los que tendrá que hacer uso de una ingeniería política enorme. Me refiero a cómo hará para contrarrestar la fuerza compulsiva del trumpismo, cómo contendrá la presión dogmática de sectores de la izquierda demócrata para cumplir con imposibles en una coyuntura en la que el centro progresista liberal es la única opción realista y lograr un equilibrio político electoral, dada la ...

Biden: la hoja de ruta, II

Las tareas del presidente electo, Joe Biden son inmensas e intensas. Después de haber sido capaz —luego de una campaña política audaz y sin rodeos— de quitarnos a Donald Trump de encima, ahora le toca, con el fin de lograr la recuperación completa de la credibilidad sistémica y democrática entre sus conciudadanos y aliados, de garantizar que no tendremos otro Trump en 2024 o 2028. O, mejor dicho, que en el mundo no volvamos a tener otro Trump, nunca. Y podamos confiar así, en que nuestra imperfecta democracia cumpla con las faenas de su remodelación tan urgente como esperada, por una ciudadanía ávida de respuestas y expectativas de democracia social, política y económica. Justamente esto último es lo que se canceló durante el oscuro período presidido por esa amorfia política llamada trumpismo. Derrocar al trumpismo ya fue, como hecho histórico, una victoria cultural operada por el sector más progresista del establishment, mientras el sector más reaccionario de éste y su brazo societal,...