Trump explotó en furia después de su victoria sobre Nikki Haley en Nuevo Hampshire. Y la razón de este exabrupto es que no logró pulverizarla, como sí ocurrió en Iowa en donde el fúrico orate logró darles una paliza a De Santis y a Haley en los caucus de ese pequeño estado rural. Trump está acostumbrado a destruir y humillar a sus contrincantes y, así como no acepta la derrota, tampoco acepta victorias a medias como ocurrió frente a Haley. Trump se puso furioso después de que la exgobernadora de Carolina del Sur declarara que seguiría compitiendo en las primarias, lo cual le impedirá, por el momento, concentrarse exclusivamente en sus ataques al presidente Joe Biden, hasta ahora candidato único por parte del Partido Demócrata. Desde el 6 de enero de 2021, cuando las bases trumpistas auspiciadas por él asaltaron el Capitolio, Trump se ha ido apropiando del Partido Republicano, logrando que su dirigencia, sus senadores y diputados, así como sus gobernadores y una sustanciosa base so...

Investigador Titular en el CISAN-UNAM y profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la FCPyS. Fue Profesor-Investigador visitante en el Lateinamerika-Institut de la Frei Universität, Berlin 2013-2015. Colaborador permanente en Deutsche Welle, Berlin. Realizó su Maestría en Sociología Política y el Doctorado en Relaciones Internacionales, por la London School of Economics and Political Science (LSE).