En los dos períodos de la 4T desde 2018, el gobierno ha obedecido a Trump. La de AMLO fue un obediencia agresiva pasiva, la de Sheinbaum es una obediencia que busca su sobrevivencia frente a Washington y las fuerzas centrífugas que están instaladas en el lodazal en que habita Morena y desde donde emergen las presiones a la presidenta sobre todo de su segmento más obradorista y radical anti gringo. Entre la cerrazón del gobierno para negociar astutamente con el gobierno de Trump los términos de la transición hacia el combate frontal a los carteles y las dogmáticas presiones de los sectores extremistas dentro del gobierno, es que la presidenta se encuentra atrapada y a estas alturas con un margen de maniobra para operar muy reducido y del cual no se percatan ella y sus asesores más centrados y confiables. O, si lo hacen, permiten que sus políticas y reacciones más que respuestas y políticas sean las que son con todos los riesgos de reacción violenta que Trump pueda tener. Se t...
Investigador Titular en el CISAN-UNAM y profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la FCPyS. Fue Profesor-Investigador visitante en el Lateinamerika-Institut de la Frei Universität, Berlin 2013-2015. Colaborador permanente en Deutsche Welle, Berlin. Realizó su Maestría en Sociología Política y el Doctorado en Relaciones Internacionales, por la London School of Economics and Political Science (LSE).