Ir al contenido principal

Entradas

¿Qué será del viejo orden internacional?

Desde que Donald Trump anunció su segunda candidatura por la presidencia, la comentocracia estadunidense y mundial no reparó seriamente en que con su base MAGA y su muy particular narrativa populista de extrema derecha, modificaría a profundidad la correlación de fuerzas en el ámbito político-cultural de Estados Unidos y del entorno global. En efecto, Trump tiene un proyecto ideológico que se empalma con las propuestas de la Heritage Foundation y su Proyecto 2025. Lo más destacable de esta coincidencia radica en que se propone que la política exterior se base en los principios de la Teoría del Ejecutivo Unitario (Unitary Executive Theory), que marca la pauta para que sea el presidente Trump el que mande y sólo él; se trata de que toda la maquinaria de política exterior se ponga al servicio del presidente como una maquina ágil a su servicio. También hay otros aspectos relevantes de coincidencia entre el proyecto de Trump y el Proyecto 2025 de la Heritage, como reducir el papel de los o...
Entradas recientes

La política exterior frente al mundo II

En los dos períodos de la 4T desde 2018, el gobierno ha obedecido a Trump. La de AMLO fue un obediencia agresiva pasiva, la de Sheinbaum es una obediencia que busca su sobrevivencia frente a Washington y las fuerzas centrífugas que están instaladas en el lodazal en que habita Morena y desde donde emergen las presiones a la presidenta sobre todo de su segmento más obradorista y radical anti gringo. Entre la cerrazón del gobierno para negociar astutamente con el gobierno de Trump los términos de la transición hacia el combate frontal a los carteles y las dogmáticas presiones de los sectores extremistas dentro del gobierno, es que la presidenta se encuentra atrapada y a estas alturas con un margen de maniobra para operar muy reducido y del cual no se percatan ella y sus asesores más centrados y confiables. O, si lo hacen, permiten que sus políticas y reacciones más que respuestas y políticas sean las que son con todos los riesgos de reacción violenta que Trump pueda tener.   Se t...

La política exterior frente al mundo

México no tiene una relación sana en el entorno internacional. La existencia explicable de la Doctrina Estrada y sus sucesivos corolarios presidenciales han despertado dudas y desconfianzas sobre el verdadero papel que México quiere jugar en el orden mundial, principalmente en los tiempos de la 4T. Tiempos de nacionalismo extremo con objetivos estratégicos poco claros y visibles. Y con derroteros ideológicos que contienen una fuerte dosis de dogmatismo, más que objetivos claros y precisos para defender el interés nacional. A México le urge una política exterior proactiva y comprensiva que sea consecuente con los hechos de la realidad global y regional, los cuales deberá afrontar con el debido pragmatismo y sin principismos fútiles. En efecto, la hechura de la política exterior de nuestro país es un tema controvertido cuya indefinición necesariamente tendrá que resolverse a través de la ejecución de una profunda reforma del diseño institucional y constitucional; tal reforma del Estado t...

La entrega de Venezuela

En lugar de aceptar negociar un exilio dorado, Nicolás Maduro decidió estirar la liga y exponerse a lo que finalmente le ocurrió el pasado sábado 3 de enero a las 2 de la madrugada: ser extraído de su bunker por un minucioso y certero operativo militar de grupos de fuerza Delta de EU y trasladado a Nueva York para ser juzgado por cargos de narcoterrorismo. El corolario Trump de la Doctrina Monroe inaugura una nueva era en América Latina con esta intervención, que, aunque erradica de la política continental y nacional a un actor nocivo para la vida democrática que pocos van a extrañar, es violatoria de la legalidad internacional. Los intereses de Washington en Venezuela hoy, no responden a una vena democratizadora y de respeto a los derechos humanos violados sistemáticamente por Maduro y su camarilla desde hace años, sino al interés por recuperar el control del petrodólar en el geopolítica regional y global: Washington pretende amarrar la política petrolera al dólar digital estadunidens...

La estrategia de seguridad nacional de EU: Trump va por todo

Trump va por todo en su estrategia de política exterior. Como en los tiempos de Theodore Roosevelt el mundo se le presenta a su antojo. Pretende el dominio total del acontecer global. Y por lo visto, la práctica, antes que la estrategia, lo muestra en plenitud. Washington se prepara para ejercer un nuevo sistema de control que le permita dominar las diferentes regiones del mundo. La estrategia de seguridad nacional (ESN) que publicó la Casa Blanca en días pasados establece con toda claridad este planteamiento. Estados Unidos utiliza el poder económico, incluidas amenazas de fuertes aranceles para imponerse. Además, ya no se descarta el empleo de la fuerza militar para lograr su cometido, incluso contra aliados. El documento evidencia el espíritu de la máxima expresada por el gobierno de Trump: Estados Unidos primero. Trump defiende una visión distópica del mundo en la cual el orden internacional liberal es reemplazado por una sucia forma de llegar a acuerdos basados únicamente en la fu...

Los panzazos de Trump

Todos los intentos que Trump ha emprendido para conseguir la paz en dos zonas primordiales, Medio Oriente y Ucrania, han sido infructuosos o al menos malogrados, o incluso mal intencionados. El acuerdo de paz entre Hamás e Israel ha sido un fracaso en la Franja de Gaza. Si Estados Unidos no tiene el poder de contener las ínfulas expansionistas, militaristas e intervencionistas de Netanyahu, el acuerdo no será posible. Tal es el caso si observamos la cantidad de muertos que han causado los bombardeos de Israel desde que se firmó el acuerdo el 8 de octubre pasado. Y no se diga el incumplimiento de Hamás con el desarme que se estipuló en el acuerdo y la continuidad de sus desplazamientos en la Franja que han servido como justificaciones de Israel para atacar, de nuevo, a la población inocente de Gaza. Ambos actores han sido profundamente irresponsables y todavía más lo han sido aquellos aliados, como Estados Unidos, que han sido incapaces de contenerlos. Y mientras tanto Trump hace alarde...

¿Retroceso?

El presidente Donald Trump tiene un índice de desaprobación del 57%, según el Economist, lo cual significa un descenso de su aprobación (39%) de 18% abajo, a un año de su segunda presidencia. La economía es el principal factor de este deterioro de su popularidad, aunque también hay otros elementos como la salud pública. Tanto sus críticos como sus apoyadores han afirmado que este primer año ha sido uno altamente disruptivo, que, por cierto, ya se presagiaba debido al discurso incendiario que lo caracteriza desde siempre, en particular aquel 6 de enero en que sus hordas invadieron el Capitolio estadunidense provocando la crisis político institucional más grave de la historia de la democracia estadunidense. Esta baja en la popularidad de Trump es sintomática del fin de la luna de miel que todo presidente estadunidense vive, lo único notable es que esta vez la caída ocurrió a una velocidad mayor y abarca prácticamente todos los grupos sociales: hispanos, negros, jóvenes debajo de los 30s ...