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Estados Unidos: democracia en crisis

No podía faltar que la crisis de la democracia liberal arribara a Estados Unidos en un momento, en suma, delicado para su futuro democrático. Las vulnerabilidades del sistema político y electoral se han dejado sentir fuertemente en los últimos años, los que coinciden con los años nefandos del trumpismo, el cual ha precipitado velozmente el advenimiento de esta crisis. El trumpismo ha sido el virus que ha puesto en la superficie la crisis del conjunto del sistema de poderes estadunidense. Aun cuando la madurez democrática de los contrapesos del sistema ha podido generar un muro de contención contra los embates de un ejecutivo insolente, estos han sido desajustados en forma y fondo por la narrativa autoritaria y violenta de Donald Trump. No se cuestiona la vigencia de la fortaleza de la separación de poderes en EU, lo que se ve es la exposición que los mismos han sufrido en esta coyuntura. Hay que decir que este es un debilitamiento que tiene presentándose desde hace varias décadas en E...

Las dos fronteras

Del Río Bravo al Suchiate, el México de la 4T vive la crisis existencial más grave en sus dos fronteras, en lo que va del siglo. Y una tragedia en política exterior inédita en México. Todo esto ocurre debido al hecho de que el gobierno de Andrés Manuel no ha comprendido cabalmente la dimensión de la crisis en la que ha sumido a la nación su subordinación al trumpismo. No se trata aquí de hacer un recuento rudimentario de defensa de la vulnerada soberanía o una crítica chovinista al renovado impulso intervencionista de Washington. Quiero apuntar al análisis crítico de lo que ya se considera orbi et orbi, como una política entreguista del gobierno. Nunca vista, ni en las épocas más complejas de la relación bilateral durante los gobiernos priistas o panistas. La actual es una entrega completa de la plaza a un sujeto como Trump, que utilizará sin descanso la cuestión mexicana para reelegirse. Esta oportunidad se la han regalado a Trump, Andrés Manuel y Ebrard, quienes parecen más miem...

Guerra y poder

 Históricamente la política ha quedado atrapada por la guerra. En su obra sobre la guerra, Clausewitz, escribió que la guerra era una continuación de la política por otros medios. Al menos en lo que se refiere a la política exterior de potencias como Estados Unidos o Rusia, esta afirmación se apega, puntualmente, a los hechos de guerra que hemos presenciado desde hace 17 años en Afganistán, Irak, Libia, Yemen y, ahora, en Siria e Irán. Si no fuera por la absoluta ceguera y torpeza de Donald Trump, no habríamos reparado en toda su dimensión, en cómo se da la utilización burda de un conflicto armado para lograr objetivos en la arena política. Para EU las guerras se han convertido en telas de araña: por un lado, no logran ganarlas del todo, no quieren perderlas y no consiguen acabarlas. En cualquier caso, desde 1945 EU no ha logrado ganar ninguna gran guerra. Si al conflicto bélico en el Golfo Pérsico en 1991 se le puede llamar guerra, se acepta que EU ganó en esa ocasión aprovec...

¿Qué hacer con el patio de enfrente?

La pregunta es pertinente en los tiempos de la Cuarta Transformación. Nunca habíamos enfrentado tan dolorosa lección de Estados Unidos desde los tiempos del presidente estadunidense James K. Polk, quien dobló y corrompió a un Santana dispuesto y ruin para la entrega de la mitad de nuestro territorio. Aquel fue un acto inescrupuloso al que México se sometió en forma abyecta. Y que nos ha convertido ad eternum en una víctima chillona del imperialismo bárbaro y obsceno que tanto nos odia y odiamos. Después de la saga Pompeio-Ebrard, y de la saga López Obrador-Trump-Barr. De la descarada imposición y anuencia del gobierno de México de una política migratoria represiva, de seguridad y de relaciones con América Latina (Evo Morales) a la imagen de Donald Trump, ¿nos queda algo de nuestra muy solfeada soberanía? ¿O algo de gracia republicana? Este gobierno le ha concedido al de Trump todo lo que quedaba de una política exterior ya de por sí famélica. La entrega ha sido veloz y es mayo...

Evo Morales: de democracia y golpes (II y último)

Una vez que logremos desmitificar este asunto, podremos debatir sobre el derecho de Evo Morales (EM) a ser aceptado y recibido como asilado político en México. Salvo al sha de Irán, no se había aceptado como asilado en México a ningún actor que tuviera pendientes con la justicia de su país. Al sha lo derrocó la Revolución Islámica el 11 de febrero de 1979 y a instancias de Henry Kissinger, el gobierno de López Portillo lo asiló en Cuernavaca, polémica incluida. A EM se le recibe en México hace un mes, después de renunciar a la presidencia, acusado de fraude electoral y presionado por la élite militar para lograr evitar un derramamiento de sangre y levantamientos en diversos territorios de Bolivia. Lo importante de estudiar el caso de este nuevo asilado y protegido en nuestro país es si era procedente el ofrecimiento de asilo dado su cuestionado antecedente político legal. ¿Qué fue exactamente lo que pasó en Bolivia a partir del 20 de octubre en que se celebraron elecciones gen...

Evo Morales:de democracia y golpes (I)

Para empezar esta reflexión, hay que decir que Evo Morales (EM) no es, ni Jacobo Árbenz en 1954, ni Salvador Allende en 1973. Para empezar, estos, desde sus respectivas trincheras reformistas, nunca violaron los preceptos constitucionales de sus respectivos países (Guatemala y Chile), mismos que fueron los que los llevaron a ocupar la presidencia de sus países con toda legitimidad. Asimismo, tampoco se erigieron en víctimas lastimosas de ningún complot. En cambio, Morales si lo ha hecho. Frente al mito que ha hecho de sí mismo y frente a las evidencias de sus fraudes electorales, ahora optó por calificar a su victimarios de golpistas y de racismo en su contra; aunque ciertamente algo hay de golpe en este asunto y mucho de racismo, esto no nos tiene porqué intimidar al hacer el análisis del asunto de su salida de Bolivia y su posterior arribo a México en calidad de asilado.            Lo mismo aplica, desde luego a la variable económica y la del progr...

Golpe de Estado o Estado fallando

AMLO no sabe, porque no lo sabe, lo que es un golpe de Estado en México y me imagino que tampoco lo quiere. Entonces, ¿Por qué lo invoca?   El golpe de Estado es técnica y políticamente muy complejo de entender. Un golpe de Estado es un acontecimiento tremendo y el cual es generalmente exigido por sectores amplios de una sociedad nacional. Es una forma de intervención política violenta que generalmente conduce al caos y en cuyo proceso las fuerzas armadas toman el control del Estado, derrocando al régimen de gobierno civil en el poder. Generalmente es un movimiento pragmático pero también político, como ocurrió en Chile en septiembre de 1973, cuando amplios sectores de la clase media, con el apoyo propagandístico y material de Washington, clamó por el derrocamiento del gobierno democrático de Allende, lo cual fue posible por la traición de Augusto Pinochet y el oficialismo militar que él encabezó. Hay que decir que a diferencia del trato que el presidente López Obrador ha dispensa...