El 28 de febrero en que Donald Trump y Benjamin Netanyahu bombardearon a Irán, inició una saga conflictiva para Washington, que aparentemente no tiene aún condiciones para terminar. Se inició, así, una guerra que se gestó como si fuera a durar unos días y que, al enquistarse, ha impulsado el aumento de los precios del petróleo y, lo que es peor, se ha llevado por delante la popularidad de Trump, por no mencionar el aumento de los precios de los combustibles y de la inflación, tanto en Estados Unidos como a nivel global. A la fecha, las negociaciones de paz no han cumplido con los objetivos marcados al inicio de la campaña – ni desmantelamiento del plan nuclear ni eliminación de la capacidad militar de Irán. También amenaza con enardecer a los halcones de EU y de Israel que querían acabar con su gran enemigo en Oriente Medio. Después de meses de versiones contradictorias y de negociaciones en círculo, queda sobre todo la duda de los objetivos alcanzados por Washington en una campaña que...
Investigador Titular en el CISAN-UNAM y profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la FCPyS. Fue Profesor-Investigador visitante en el Lateinamerika-Institut de la Frei Universität, Berlin 2013-2015. Colaborador permanente en Deutsche Welle, Berlin. Realizó su Maestría en Sociología Política y el Doctorado en Relaciones Internacionales, por la London School of Economics and Political Science (LSE).