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Truss y la crisis de la gobernanza

 Asistimos a una crisis global y existencial en el mundo de las relaciones internacionales. Desde 1945, nuestro mundo ha estado expuesto a diversos vaivenes que, sin embargo, han permitido la estabilidad global, al tiempo que la han alterado prácticamente en todos sus frentes, principalmente a partir del siglo XXI. No obstante, el frente más importante para la seguridad existencial del globo es ahora interno y apunta a una sostenibilidad democrática que ha quedado expuesta en forma cruda a los flujos de poder que interna e internacionalmente han impactado la calidad de la política. De norte a sur, de este a oeste, de Londres a Brasil, de Moscú a Lima, de México a Hungría, de Teherán a Washington, de Pekín a Praga, de Caracas a Nicaragua, la crisis de gestión de la clase política parece interminable. Su ineficiencia se vuelve cada vez más evidente y sus fuerzas centrífugas y recalcitrantes han logrado sumir en completo caos a sus respectivas naciones. Es una época de acomodos políti...

Putin y el fin de las alianzas

A la memoria de David Huerta Con la invasión de Ucrania, Vladimir Putin expuso a Rusia a una amplia gama de riesgos para su seguridad y estabilidad, tanto en la región euroasiática como en otras partes del globo. Por lo pronto, puso fin a la estabilidad de algunas de sus alianzas tradicionales, estratégicas todas ellas para su sobrevivencia. Aun cuando el Kremlin ha intentado contrarrestar los esfuerzos occidentales de aislar a Rusia en la escena global, parece estar perdiendo terreno en la región con la que más debería contar. Su impulso invasor puso bajo alerta a sus vecinos asiáticos. A pesar de sus fuertes vínculos económicos con Rusia, ninguno de los países de Asia Central –Kazakstán, Kyrgyzstán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán– ha apoyado a Putin contra las condenas que en Naciones Unidas se han hecho en contra de la invasión y le han plantado cara, reclamándole la invasión de Ucrania, que, como ellos, es una nación postsoviética. Es decir, son naciones que, como Ucrania, t...

Sin rumbo: la soberbia

 La política exterior mexicana se quedó sin rumbo. No hay ni siquiera una teoría que la pueda sostener —ni la del pragmatismo—. Es tierra de nadie —en manos de moneros y plumas mercenarias de la peor ralea y de un caudillo errático y atormentado— y el Estado mexicano la ha dejado morir y también lo mejor de la política internacional que este país tuvo alguna vez. Es una pena el triste y pasivo papel de Ebrard en la maniobra de Palacio de convertir —presumo— al conjunto del equipo de exteriores en párvulos de favela. Lo último, como perla dominante, su selfi en el sepelio de la reina Isabel II. El centro racional de decisiones se ha resquebrajado. El espacio decisional que le daba rumbo profesional y cohesionado desde la articulación sistémica de sus funcionarios, a las decisiones de política exterior, ha quedado expuesto desde hacer cuatro años a los impulsos autoritarios de la 4T, que han impedido a la Cancillería, con el beneplácito de su titular, a hacer política exterior. El se...

Putin no quiso a Gorbachov

 Y Gorbachov nunca quiso a Stalin (aunque a Lenin sí) y tampoco quiso mucho a Putin, a quien propulsó Yeltsin y con quien Gorbi nunca pudo mantener una relación estable, debido al carácter etílico impulsivo de aquel. Por lo que respecta al resentimiento de Putin, la recuperación de la memoria del estado ruso putinista a favor de Gorbachov no tiene futuro. Se pretende sepultarla. Por eso Putin no asistió a sus exequias en días pasados. Despreció su herencia. Y su legado. Y tiene razón: Gorbachov fue todo lo que él nunca podrá ser, precisamente porque ahora él es la antítesis de Gorbachov.  Este último se proyectó como un demócrata, mientras Putin es un autócrata que no respeta acuerdo alguno (véase su declaración de cancelar el acuerdo sobre exportaciones del trigo ucraniano) y manda matar o desaparecer a quien se le opone. Gorbachov tuvo la osadía de dirigir la Unión Soviética (1985-1991) y, en ese lapso, terminar con la Guerra Fría, reformar y modernizar el régimen de las lib...

La disputa por el pacto nuclear con Irán

 Después de más de un año de negociaciones (16 me­ses) parecen estarse abriendo las puertas para que el pacto nuclear o Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) con Irán se firme entre los seis actores que lo compo­nen en el lado occidental. En esencia, el pacto es el mismo que el alcanzado en 2015, con la mediación de la Unión Eu­ropea, por las grandes potencias, el G5+1, es decir: Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania. Este pacto ofrece el levantamiento de las sanciones económicas y políticas a la República Islámica a cambio de que someta a control su programa nuclear y reduzca drásticamente el proceso de enriquecimiento de uranio, a fin de evitar que se dote del arma atómica. Para la UE existe una respuesta “razo­nable” de parte de Teherán y sólo se espera que Washington y Londres den su visto bueno para proceder a su concreción. La importancia que encierra el PAIC es muy grande y signi­ficativa, si consideramos que el éxito alcanzado en 2015 no fue perma...

El regreso de Calígula, II

 Hay tres delitos que presumiblemente cometió Donald Trump y por los cuales (dos de ellos) es potencialmente acusado por la justicia federal y estatal (el estado de Nueva York) e investigado por una Comisión legislativa. El que investiga la comisión del Congreso argumenta que el magnate instigó y toleró hasta la saciedad las graves revueltas del 6 de enero de 2021 en contra del Capitolio de EU, sede del poder legislativo y un baluarte democrático sagrado para la sociedad estadunidense. De esta investigación bipartidista (ocho demócratas y dos republicanos) se está encargando la comisión legislativa del 6 de enero, que ha puesto en evidencia el comportamiento deliberadamente antidemocrático y golpista de Trump durante esta revuelta, que se inició en un plantón frente a la Casa Blanca, en el cual el expresidente instó a sus seguidores a defenderse del fraude electoral (fraude que nunca se probó, ni existió) y “salvar” a la patria de su hundimiento. La comisión ha culpado a Trump de i...

La visita a Biden

 Si es que no teníamos ya suficiente con mantener una relación con Estados Unidos caótica e irracional, sólo faltaba que presenciáramos una cantinflesca y desparpajada reunión de trabajo entre los dos mandatarios de Estados Unidos y México, la cual se llevó a cabo el pasado 12 de julio en Washington, DC. Esta reunión venía precedida por una serie de incidentes que fueron preámbulo y explican el carácter y sentido de la mala recepción que se le ofreció al Presidente mexicano. Recordemos solamente las sendas declaraciones, antes de la Cumbre de las Américas en mayo, a la cual López Obrador no asistió en protesta porque no se le hizo caso a su berrinche de que Biden invitara a los dictadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Como todos sabemos, ninguno de los tres fue invitado, de tal forma que AMLO boicoteó con su ausencia la reunión e intentó convocar a otras y otros mandatarios a que también le hicieran el feo al anfitrión y no asistieran a Los Ángeles. Pocos le hicieron eco a esta a...