Vladimir Putin y Donald Trump siguen negociando la paz en Ucrania, pero sin Zelensky y sin los europeos. Y han llegado, el pasado martes, a un extraño acuerdo. De todas la propuestas de Trump suscritas ya por Zelensky en Riad, sobre la tregua, Putin aceptó que acordaría una tregua de un mes, pero sólo para detener los bombardeos contra la infraestructura energética de Ucrania (en el inter ambos actores siguen bombardeando hospitales y objetivos civiles). Además, condicionó el acuerdo a que Ucrania no se rearmara, se retirara de las zonas ocupadas por su ejército y no recibiera más el apoyo militar y de inteligencia de Estados Unidos y de Europa, acuerdo que el Kremlin publicitó a los cuatro vientos pero que en su comunicado de prensa Washington negó. O sea, una claudicación total por parte de Ucrania es lo que pide el autócrata ruso y que aparentemente Trump apoya, salvo el fin del apoyo militar a Ucrania. Según versiones de Trump, Zelensky apoyó este acuerdo y no objetó ninguno de los...
Es un hecho que el trumpismo pretende abandonar el orden liberal sobre el cual se fincaron las reglas del orden internacional de la segunda posguerra y bajo el cual el sistema democrático se ha afianzado históricamente en todo Occidente y en otras partes del globo. Hoy en día vemos que este último se ha ido debilitando gracias a que fuerzas extremistas del nacional populismo (Orbán en Hungría, et al), utilizando este sistema, se han abocado a la destrucción del orden planteado por la democracia liberal. Desde la llegada al poder de Donald Trump, el mundo ha observado con recelo las acciones -contradicción incluida- a la vez aislacionistas como neo imperiales de Washington que se aleja a una velocidad impredecible del pacto atlántico y de su alianza occidental. En su acercamiento con Rusia, a propósito de la guerra ocasionada por la invasión injustificada de Moscú en contra de Ucrania, Trump ha hecho evidente que su visión de la geopolítica se desprende de negociaciones entre paíse...